La historia del tabaco
Los expertos en vegetales han determinado que el centro del origen del tabaco se sitúa en la zona andina entre Perú y Ecuador. Los primeros cultivos debieron tener lugar entre cinco mil y tres mil años a.c. cuando se coloniza América, el consumo estaba extendido por todo el continente. Fumar (inhalar y exhalar el humo del tabaco) era una de las muchas variedades de consumo en América del Sur. Además de fumarse, el tabaco se aspiraba por la nariz, se masticaba, se comía, se bebía, se untaba sobre el cuerpo, se usaba en gotas en los ojos y se usaba en enemas. Se usaba en ritos como soplarlo sobre el rostro de guerreros antes de la lucha, se esparcía en campos antes de sembrar, se ofrecía a los dioses, se derramaba sobre las mujeres antes de una relación sexual, y tanto hombres como mujeres lo utilizaba como narcótico.
El tabaco era usado por los mayas desde el año 2000 A.C. Hasta el 987 D.C. y abarcaron los estados de Chiapas, Campeche, Yucatán, Guatemala y Honduras, ellos eran marinos, por lo tanto comerciaban por todo el Golfo de México, incluyendo las islas del Caribe como lo son Cuba, República Dominicana, Jamaica etc. llevando entre otros productos, Cacao, Henequén.
Debido a que los Mayas comerciaban con los olmecas también el tabaco fue difundido a todo el norte de América hasta Canadá. Usado por los mayas para celebraciones rituales y religiosas, durante el régimen colonial el tabaco fue visto con malos ojos por su vinculación con los rituales y las ceremonias indígenas de Mesoamérica.
Fue conocido por los europeos en 1492 con ocasión de la llegada de Cristóbal Colón y sus expedicionarios. Otras versiones tomadas de cronistas españoles proponen que el tabaco proviene de la castellanización del lugar donde la planta fue descubierta, ya sea Tobago, una isla antillana, o la localidad mexicana de Tabasco y Veracruz. En el valle de San Andrés situado en el Estado de Veracruz, desde mediados del siglo XIX se convirtió en uno de los centros de producción de tabaco de mayor renombre debido en parte a contar con el mismo clima que Vuelta Abajo (Cuba). Son tres tipos de hojas las que se cultivan en esta región, el San Andrés, el Habano y el Sumatra. Otro lugar es tierra adentro, en el municipio de Jalpa de Méndez, tabasco.
Rodrigo de Jerez y Luis de la Torre, compañeros de Cristóbal Colón, fueron los primeros europeos en conocer su existencia. Rodrigo, a su vuelta a España, fue encarcelado por la Inquisición acusado de brujería, ya que solo el diablo podía dar a un hombre el poder de sacar humo por la boca.
Por orden de Felipe II, Hernández de Boncalo, cronista e historiador de las Indias, fue quien llevó las primeras semillas de tabaco que llegaron a Europa en 1559. Estas semillas fueron plantadas en los alrededores de Toledo, en una zona llamada los Cigarrales porque solían ser invadidas por plagas de cigarra. Allí se inició el cultivo de tabaco en Europa y, por este motivo, algunos historiadores sostienen que el nombre de cigarro proviene de esta circunstancia.
La primera obra escrita en la que se relata la forma nativa de aspirar el humo proveniente de rollos de hojas encendidas es Apologética historia de las Indias de Bartolomé de las Casas (1527). Posteriormente Gonzalo de Oviedo y Velázquez, en la Historia General de las Indias, describe la planta y sus usos (1535).
Su extensión por el continente europeo fue gracias al embajador francés en Portugal Jean Nicot 1530 - 1600, en su honor Linneo introduce la denominación "Nicotiana" en su clasificación de Botánica (Species Plantarum de 1753). Este lo introdujo en su forma aspirada (rapé) y la popularizó al, supuestamente, «curar» a Catalina de Médicis (esposa de Enrique II) de unas migrañas, por lo que se le denominó hierba de la reina, Catalinaria Nuduca y hierba del embajador.
El tabaco es un producto de la agricultura originario de América y procesado a partir de las hojas de Nicotiana tabacum. Se consume de varias formas, siendo la principal por combustión produciendo humo. Su particular contenido en nicotina la hace muy adictiva.
Se comercializa legalmente en todo el mundo, aunque en muchos países tiene numerosas restricciones de consumo, por sus efectos adversos para la salud pública. Su composición incluye un alcaloide, la nicotina, que se encuentra en las hojas en proporciones variables (desde menos del 1% hasta el 12%).
El género Nicotiana abarca más de 50 especies clasificadas en cuatro grupos principales: Nicotina tabacum, Nicotina petunoides, Nicotina rustica y Nicotina polidiclia. La especie Nicotina tabacum, se puede clasificar en cuatro variedades: havanesis, brasilensis, virgínica y purpúrea, que son el origen de las distintas variedades usadas en la comercialización.
La primera obra escrita en la que se relata la forma nativa de aspirar el humo proveniente de rollos de hojas encendidas es en la Apologética historia de las Indias de Bartolomé de las Casas (1527). Posteriormente Gonzalo de Oviedo y Velázquez, en la Historia General de las Indias, describe la planta y sus usos (1535).
En el Valle de San Andrés el clima y la tierra son idénticos a los de Cuba.
Son tres tipos de hojas las que se cultivan en esta región, el San Andrés, el Habano y el Sumatra.
En el valle de San Andrés situado en el Estado de Veracruz, desde mediados del siglo XIX se convirtió en uno de los centros de producción de tabaco de mayor renombre debido en parte a contar con el mismo clima que Vuelta Abajo (Cuba).
Otro lugar es tierra adentro, en el municipio de Jalpa de Mendez, tabasco.